091 Gente de bien

Fui a una tienda departamental, mi único interés en esta ocasión eran unos guantes de trabajo y aun cuando todos los colaboradores de esa empresa eran personas muy agradables pero me indicaban lugares equivocados.

 

Tal vez, he de reconocer, mi propia ignorancia al respecto inhibía poder encontrar los dichosos guantes. Me enviaban al departamento de hogar, de utensilios, varios, etc. y por más que buscaba me resultaba difícil encontrarlos.

 

Pero sin desistir continuaba en la búsqueda, ya estaba ahí y sabía que los podría encontrar. Así que respiré hondo y decidí preguntarle a alguien más, pero esta persona era diferente.

 

Lo primero que me dijo es ¿Para qué los necesita? Le indico que para plantar unos árboles, en ese momento me dijo, usted de seguro anda buscando unos guantes de algodón para jardín son excelentes para lo que me pide, pero permítame indicarle dónde se encuentran.

 

Además de llevarme a donde se encontraban me aconsejó de otros tipos de guantes que tenían, me dijo, si lo que usted necesita es trasplantar entonces le recomiendo los de este estilo, pero si los quiere usar para otras cosas, entonces, le recomiendo comprar estos otros, le van a servir para realizar otras labores y además son muy cómodos.

 

Al final terminé comprando 3 pares diferentes cuando iba solo a comprar uno y, antes de retirarme, la misma persona, me indica cual tierra es la mejor para plantar de acuerdo a mi presupuesto.

 

Sé que estás pensando que la persona que me atendió era una vendedora excelente y te confirmo que estás en lo correcto, pero más allá de ello, era una persona extraordinaria. Alguien que disfrutaba de lo que hacía, una persona apasionada de su trabajo y además le hacían el favor de pagarle por ello.

 

Es tan grato encontrar a este tipo de personas porque hacen de la experiencia algo incomparable, deseas regresar a ese lugar y que te vuelva a atender la misma persona porque sabes que nada se le complica, te encuentra solución a todo.

 

El milagro cotidiano me hace recordar que nuestro entorno, disculpa que generalice pero lo escucho tanto que considero que tal vez pueda tener razón.

 

Ellos se esmeraron en que fuéramos “personas de bien” ciudadanos modelo, quienes hicieran todo de acuerdo a los patrones establecidos y el resultado es lo que tenemos… Personas que son agradables, gente de bien, que están en un promedio.

 

Las personas que me atendieron al principio eran buenas personas, sin embargo, la última era una persona extraordinaria, ahora bien, imagina cómo sería nuestra sociedad con mucha gente extraordinaria.

 

Imagina tu comunidad con personas que hacen grandes cosas, que logran todo lo que se proponen y más, gente que además de disfrutar lo que hace, les apasiona y generan cambios a su alrededor ¿Y tú, eres alguien de bien o alguien extraordinario?

 

Aprendizajes del día:

  • Ser “gente de bien” no necesariamente es lo correcto
  • Si tienes una pasión por algo, te conviertes en alguien inconfundible
  • Una persona apasionada es una persona extraordinaria
  • Marca la diferencia, conviértete en alguien extraordinario
  • Cuando eres extraordinario encuentras soluciones y evitas las justificaciones
  • Una sociedad con gente extraordinaria, es una comunidad viva
  • Atrévete a ser extraordinario, a vivir tu pasión y que además te paguen por ello

 

 

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