094 Las cosas demasiado obvias

Jason Cole estudiante de un Doctorado en Física, un chico muy talentoso e inteligente, después de varios estudios e investigaciones acerca de cómo mejorar la señal de Wi-Fi en la residencia de una persona, llegó a una conclusión.

 

Exponía mediante su modelo científico que “el mejor lugar para colocar el enrutador es en el centro de una casa” y explicó los beneficios acerca de las mejoras que se producen en la conexión a internet.

 

La noticia fue fuertemente difundida porque el joven justificó su estudio con razonamientos lógicos y científicos. Además, con el propósito de apoyar a más personas, desarrolló una aplicación para dispositivos móviles con sistema operativo Android.

 

La noticia fue replicada en muchos medios por lo profesional del trabajo realizado. Puedes ver sus razonamientos y justificaciones en este enlace.

 

En uno de los foros donde se publicó el artículo muchas personas comenzaron a criticar la “supuesta inteligencia” del estudiante de doctorado.

 

De manera grosera y altanera le decían, “para saber eso no se necesita tener un doctorado”, “eso todo el mundo lo sabe”, “que tonto…”, “Que nos diga algo que no sabemos, para eso estudió”.

 

Menciones similares aparecieron una y otra vez en el espacio destinado para comentarios de dicho artículo en línea.

 

Después de cierto tiempo respondió Jason Cole. Gracias por sus comentarios ¿Alguna de todas las personas que se tomaron la molestia de escribir algún mensaje, adicional a los ya expresados, puede indicarme los beneficios que ha obtenido de tener su módem al centro de su casa? Considero que la mayoría lo tiene así, por eso hacen esos comentarios.

 

Nadie respondió a partir de ese momento… Hay cosas demasiado obvias, pero tan obvias que nadie las hace.

 

He de reconocer que en el momento en que leí el artículo pasó exactamente la misma idea por mi mente, es decir, pensar en “son cosas demasiado obvias” ó “todo el mundo lo sabe”, pero después de leer la respuesta de Jason, pensé para mí, es cierto, mi módem no está en esa ubicación y ni siquiera había pensado en hacerlo.

 

El milagro cotidiano me enseñó que en muchos de los casos nuestra primera reacción es lanzar una crítica, aunque tengamos todo el desconocimiento o ignorancia del mundo.

 

Pero estamos tan acostumbrados a ser prontos para criticar porque nos creemos que poseemos gran conocimiento sobre algo y más en cosas consideradas “obvias”, entonces, sin el más mínimo reparo podemos denostar la inteligencia o razonamientos de otros.

 

Esto me recuerda a un amigo que tengo que cuando leo algún artículo o veo algo novedoso para mí, siempre tiene una respuesta similar a éstas, “eso ya lo sabía”, “salió hace varios años”, “no es nuevo”, “ya se conoce desde hace mucho tiempo”.

 

Antes me molestaba, pero ahora solo sonrío desde que una vez le pregunté ¿y ya lo has comprobado por ti mismo? Tartamudeó un poco y finalmente dijo que no. Me recordé, somos prontos para criticar pero poco propensos a comprobar.

 

Pero eso no le pasa solo a ese amigo, a otros de igual forma les pasa, reconozco que a mí también y en repetidas ocasiones.

 

Me propongo firmemente evitar ese tipo de actitudes “sabelo todo” que lo único que indican, más que conocimiento, es una fuerte necesidad de aceptación, que las personas reconozcan que eres bueno en algo, que sabes, que lees o te mantienes informado, cuando la realidad es que cuando hacemos eso demostramos todo lo contrario, porque además de ser molesto para unas personas para otras es causa de hilaridad.

 

Aprendizajes del día:

  • Antes de decir, eso ya lo sabía, mejor pregúntate ¿Ya lo he hecho?
  • Somos prontos para criticar pero poco propensos a comprobar
  • Quiero ser pronto para escuchar y propenso a elogiar a los demás
  • Las actitudes “sabelotodo” causan más risas que admiración
  • Si alguien te platica de algo, antes de comentar, escucha, puedes aprender mucho

 

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