113 Viviendo apresuradamente

Me estaba presionando mucho por querer lograr más cosas en un corto lapso de tiempo, hasta que dije, momento, se trata de disfrutar lo que haces, así que tranquilízate.

 

Esto me ha pasado en repetidas ocasiones, entro en la “licuadora” de actividades, viviendo apresuradamente y en todo ese proceso te pierdes.

 

Es bien sabido que para que tu día sea productivo debemos, por lo menos, dedicarle un 10% de nuestro día a planear y a visualizar lo que queremos realizar en él.

 

Y si lo haces desde el día anterior dicen que es mucho mejor porque tu cerebro comienza a realizar ciertos procesos que apoyan la labor para el día siguiente.

 

Es donde entiendo el milagro cotidiano de planear adecuadamente para hacer magníficamente.

 

Descubres que en muchas ocasiones estamos tan ocupados “haciendo” que nos desenfocamos, perdemos la visión inicial y seguimos haciendo actividades, que si bien ayudan, hacen poco por lograr nuestras metas del día, semana o vida.

 

Eso es muy normal y si nos ocupamos por la creación de un hábito de planear diariamente, por lo menos ese 10% del día, lo más probable es que el resultado final sea muy satisfactorio y muy cercano o igual al soñado.

 

A todos nos gustaría lograr todo lo que nos proponemos. La receta es sencilla, planea, ejecuta, evalúa y mejora.

 

En mi caso estoy practicando el planear las últimas horas del día. Cada noche antes de dormirme visualizo lo que hice y lo que dejé de hacer.

 

Si me quedaron muchos pendientes, los organizo para el día siguiente, les pongo un horario para realizarse y los empato con las nuevas actividades del día. Evaluar es muy importante para poder mejorar, lo que puedes medir lo puedes evaluar y mejorar.

 

Con esto logro un mejor orden y al día siguiente me resulta más sencillo dar seguimiento a muchas actividades.

 

Aunque tengo un largo recorrido en lograr pulir este hábito, me gusta saber que ya lo tengo y que lo mejoraré constantemente. Te invito a que tu también lo practiques, considero que te ayudará mucho al igual que lo ha hecho conmigo.

 

Alex Dey tiene una frase en particular que me repito constantemente y más cuando siento que estoy haciendo mucho pero no avanzo, no confundas actividad con productividad.

 

Y como te lo indico, todavía me hace falta mucho por aprender pero sé que si me enfoco en la productividad en vez de la actividad pronto estaré dando mejores resultados.

 

Sé que es fácil perderse entre tantas cosas durante el día y más cuando vivimos apresuradamente. Es normal que entremos a la actividad diaria y de pronto ya son las 4 o 5 de la tarde y decimos, pero si tengo tantos pendientes ¿Qué hice? A todos nos pasa.

 

Lo importante no es lo que dejamos de hacer sino identificar esas áreas de oportunidad y mejorarlas.

 

En este caso, la planeación y evaluación diaria, te tomará muy poco tiempo pero con ese hábito irás mejorando muchos aspectos de tu vida, personal y profesionalmente. Aunque estés viviendo apresuradamente podrás darte cuenta de lo importante y dejar lo accesorio para luego.

 

En cada milagro cotidiano me gusta sentir que al igual que a mí me ilumina y enseña algo, también lo hace contigo. Por mi parte, me comprometo a regresar a lo básico, planear adecuadamente para lograr magníficamente. De igual forma deseo que contigo pase lo mismo.

 

Aprendizajes del día:

  • Se trata de disfrutar lo que haces, así que tranquilízate
  • ¿Cuánto de tu tiempo al día lo dedicas a su planeación?
  • Si no planeas, de seguro eres de los que dicen, los sueños nunca se cumplen
  • Planear adecuadamente para hacer magníficamente
  • Receta para alcanzar tus metas: planea, ejecuta, evalúa y mejora
  • Lo que puedes medir lo puedes evaluar y mejorar
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