155 Enfrentar sin importar

Hace ya algunos años mientras estudiaba la preparatoria recuerdo que en los últimos semestres nos hicieron unas pruebas de ubicación para determinar el tipo de carrera profesional que deseábamos elegir, o bien, encontrar algo que fuera acorde a nuestras capacidades.

 

En aquel entonces andaba muy perdido y todo ese proceso se me hacía de lo más tedioso.

 

En una época de rebeldía donde todo era importante excepto lo que sería de mi futuro, de tal forma que esas pruebas  se me hacían muy aburridas, pensaba que nada tenía sentido, preguntas raras que me llevaban a nada, algunas las percibía claramente tendenciosas.

 

En fin, estaba en una época de adolescencia complicada.

 

Para que todo fuera más llevadero, lo que hacía era comparar respuestas con una de mis mejores amigas, Laura Marmolejo.

 

Así me parecía más sencillo, le buscaba un sentido y si no lo encontraba, por lo menos era mejor compartirlo que hacer todo eso yo solo y aburrido.

 

Por supuesto mi amiga Laura con una madurez sorprendente, ella sabía perfectamente, desde ese entonces, lo que deseaba y a donde iba. Por tal motivo me gustaba mucho ver sus respuestas, me indicaban un camino que a mí ni de broma se me había ocurrido.

 

Considero que es muy importante que en tu camino haya gente sabia que pueda iluminarte o guiarte, te ahorras muchos dolores de cabeza.

 

Recuerdo una de esas pruebas claramente, porque fue un catalizador en mi vida. Era un párrafo que nos solicitaba que hiciéramos una historia de alguien más y respondiéramos las preguntas en tercera persona.

 

Por ejemplo, me llamo _________ y vivo en _______ y así se iba desarrollando toda la historia del personaje, que al final concluía en ser uno mismo.

 

Una de las preguntas, que jamás olvidaré en la vida decía, “cuando el enemigo se presentó ______”, yo puse, “huyó”, al preguntarle a mi amiga Laura me indica que ella contestó “lo enfrentó”.

 

No puedes imaginar mi cara de vergüenza al ver su respuesta, de ninguna manera le diría lo que yo había puesto así que le inventé otra cosa.

 

Seguimos el ejercicio y la verdad no recuerdo más, creo que lo siguiente fue intrascendente, pero esa simple respuesta fue una bomba.

 

Tal vez ella no supo el impacto tan grande que tuvo en mí esa pequeña comparación de respuestas, pero desde ese momento y con ese milagro cotidiano arrollador, decidí que seguiría su ejemplo.

 

Así como ella, no simplemente decirlo sino también hacerlo, siempre enfrentar, sin importar que tan amenazante pudiera ser el “enemigo” o la situación adversa, tal como ella lo hacía.

 

Laura es una persona que se ha enfocado mucho en su labor al cuidado de enfermos, una tarea colosal.

 

Ella es alguien a quien admiro profundamente, es muy probable que no lo sepa como tal pero al ver esta publicación lo sabrá, porque para mí es una de las muchas personas sorprendentes que he conocido en esta vida.

 

Considero que Laura Marmolejo es alguien de quien debemos aprender que el trabajo enfocado siempre brinda las mayores satisfacciones.

 

Que debemos siempre enfrentar sin importar lo temible que se vea el obstáculo. Porque es la única forma en que superaremos nuestros miedos y creceremos en todos los aspectos.

 

Gracias Laura por enseñarme tanto en aquel entonces y todavía lo haces con tu ejemplo. Sé que nos vemos poco pero tu sabes que siempre estás presente en mi vida de alguna forma.

 

Aprendizajes del día:

  • El que huye se condena
  • Enfrenta a tu enemigo sin importar que tan amenazante parezca
  • Si enfrentas tus miedos creces
  • Tener una guía mentor en tu vida es imprescindible
  • La vida está llena de desafíos para enfrentar
  • A veces eso que se mira tan amenazante a la distancia, cuando te acercas deja de serlo

 

 

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