181 Las cosas simples de la vida

Nunca subestimes las cosas simples de la vida. Si después de querer explicar algo varias veces parece ser que no te comprenden, en vez de desesperarte, respira hondo, sé paciente y espera que las cosas avancen. Te platico mi historia al respecto.

 

Un día intentaba explicarle a una amiga que se dejara de sentir mal por las cosas que le decían los demás, que se acordara de ser proactiva. Mientras más le comentaba más me emocionaba y continuaba diciéndole que ella decidía qué le hacía daño y qué le hacía bien.

 

Aún así, por su comentarios me daba cuenta que mis palabras no llegaban. Tal vez porque ella poco entendía lo que le explicaba, así que le repetía una y otra vez diciéndole los beneficios de ser responsable, de tomar sus propias decisiones, etc. De todos modos algo quedaba sin encajar bien.

 

Aunque se limitaba a escucharme aparentemente de manera atenta, notaba en ella una expresión de “ya lo sé pero de todos modos me siento mal”.

 

Mientras platicábamos me ayudaba a hacer algunos arreglos en la oficina y al tomar una herramienta de alguna manera una astilla se me enterró, sigo preguntándome como, pero entró exactamente en medio donde termina la uña y comienza el dedo. Era una astilla muy pequeña pero punzaba como si fuera algo más grande.

 

Nos costó un poco de trabajo sacarla. Tomé unas pequeñas pinzas y con la ayuda de mi amiga lo logramos. Con una emoción inusitada me dijo ¿Te acabas de dar cuenta de lo que pasó? Y le dije con tono irónico, claro, me astillé y me sacaste la astilla, ¿no?

 

Ella muy emocionada continuó. Cuando una persona te dice algo cuando está molesta es como una astilla, sin darte cuenta entra y aunque el comentario es pequeño y sin chiste, te molesta como si fuera algo grande, entonces, tienes que dejar lo que estás haciendo para revisar la herida y ver como sanarla.

 

Cierto le dije, y una vez que sale te sientes bien. Ella continuó, la clave está en evitar que entre, en cuanto te das cuenta que entró tomándote desprevenido, en ese momento la sacas, dolerá un poco por un rato pero después olvidarás por completo lo que pasó.

 

A la siguiente vez que estés ante esa situación mejor usarás guantes y así cualquier pequeña astilla que quiera interponerse en tu camino será inútil, ya lo entendí, muchas gracias. Concluyó esa plática y se quedó muy emocionada.

 

Me quedé maravillado de lo que ella pudo ver, una luz a partir de las cosas simples de la vida. Un milagro cotidiano sin duda.

 

Lo que para una persona es un accidente para otra es la oportunidad de aprender.

 

Mientras me desesperaba al intentar explicarle como podía tomar responsabilidad de sus actos y como evitar que esas cosas sin importancia (astillas) le hicieran daño, ella, mediante una alegoría de la vida lo comprendió a la perfección.

 

La vida está llena de misterios, las mejores cosas son las cosas simples de la vida.

 

Evita aferrarte a una idea, si estás luchando demasiado por explicar algo de una forma, habrá otras formas mucho más sencillas y más certeras, solo sé paciente, espera el mejor momento, todo lo que necesitas para ser feliz está a tu alcance.

 

Aprendizajes del día:

  • Nunca subestimes las cosas simples de la vida
  • Lo que para una persona es un accidente para otra es la oportunidad de aprender
  • Las cosas más simples de la vida te ayudan a comprender su magnificencia
  • A veces no hay nada que explicar, todo se explica a su debido tiempo
  • Todo lo que necesitas para ser feliz está a tu alcance

 

 

Si tienes una experiencia similar me gustaría mucho que la compartieras, de seguro muchas personas disfrutarán y aprenderán de tus experiencias.

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