200 El amor en los cuentos de hadas

Que bonitos son los cuentos de hadas, se me hacen tan bonitas las animaciones, la música, el talento detrás de cada una de estas maravillosas producciones pero tan alejadas de la realidad que hasta pena da al ponerse a analizarlas verdaderamente.

 

Es por ello que pocos lo hacemos, sino que simplemente preferimos disfrutar de la irrealidad y la fantasía aunque sea por un momento y está bien, un descanso del ajetreo diario considero que es adecuado.

 

El problema que le veo es que hay demasiada desinformación o más bien, deformación del amor.

 

En la mayoría de los casos causa falsas expectativas en nuestra vida, por ejemplo, una de las mayores fantasías es que la persona amada aparecerá un día así como así y todo tu mundo cambiará, tus situaciones actuales mejorarán, te sentirás una persona plena y realizada por el simple hecho de encontrar a tu “media naranja”.

 

Por supuesto, esa media naranja es alguien muy especial que encaja perfectamente en el modelo del príncipe o princesa, con todos sus atributos.

 

Por distinguir algunos, cumple primeramente con nuestros requerimientos físicos, luego económicos y los demás que le queramos agregar de belleza, virtudes, educación, buen gusto y todo lo que nuestra imaginación pueda concebir como la persona perfecta hecha de acuerdo a nuestros deseos.

 

Y así vamos por la vida, esperando a esa hermosa princesa o príncipe encantador. Algunas personas lo o la hayan, se sienten extremadamente felices por haberse encontrado al “cuero” de persona con la que andan, un modelo a presumir en todas las reuniones sociales.

 

Ahora que han obtenido a su “objeto amoroso” a la personificación de sus sueños, se considera que el amor surgió desde el primer momento de conocerse, como luego dicen, amor a primera vista.

 

En el mejor de los casos la princesa se casa con su príncipe, o cual sea la situación porque el amor ha llegado como le confirman sus amistades cercanas y le dicen que es un muy “buen partido”.

 

Es ahí donde comienza el desafío porque todas las ideas románticas acerca del amor empiezan a tomar un matiz muy diferente al de los cuentos de hadas, donde la frase y vivieron felices por siempre toma una connotación muy distinta.

 

Esto sucede porque uno de los errores comunes en el amor es pensar que es algo sencillo, que brota de la nada, tal como nos lo dice Erich Fromm en el Arte de amar.

 

Las personas pensamos que amar es sencillo, lo difícil es encontrar a quien nos ame, ese es el principio de muchos conflictos.

 

Pensamos que la otra persona es quien tiene que hacer la labor, excepto uno. Me creo que tengo la capacidad para amar como si fuera un súper poder nato en espera de usarse y que se activa cuando alguien me ama.

 

Cómo puede ser esto posible ¿Será necesario esperar que alguien me ame primero? ¿Quién le dice a la otra persona como despertar su súper poder si nunca lo ha hecho? ¿No te parece raro que pensemos que se active de esa forma? ¿Será acaso que debo de comenzar primero conmigo?

 

Por eso, espero que me amen en vez de amar. Es entonces no falta cuando otros dicen, cierto, el amor es sacrificio, entonces daré todo de mí siempre sin dejar nada para mí. Considero que eso es incorrecto, porque una persona que ama se otorga a si misma sin jamás sacrificarse.

 

El sacrificio invariablemente involucra a una víctima, en el amor las víctimas no existen, ya que el darse a uno mismo quiere decir que tengo tanto para dar que lo hago con plena convicción y aún queda mucho para mí y para los demás.

 

De cualquier forma sin importar lo que haya otorgado, siempre estoy yo como persona ante todo. Si me sacrifico por una persona entonces estoy menospreciando al maravilloso ser que soy yo, me estoy victimizando y eso, considero que es otra cosa muy diferente al amor.

 

El amor se otorga libremente sin cuestionamientos ni exigencias, porque el amor es incondicional.

 

Al comprender esto entendemos que sabemos poco del amor, ya que mucha de la información que vemos a diario en la televisión y los medios masivos tiene tanto que ver con apasionamientos, enamoramientos y poco que ver con el amor, ya que el amor es un estar continuado.

 

Nos han enseñado y repetido que el amor es un punto al que se llega, esto es, un día encontraste a la persona y listo, encontraste el amor.

 

Considero que el amor es mucho más que un punto, son muchos puntos, al amor lo conforman varias estaciones de un tren de recorrido vitalicio, donde cada vez aprendes a dar más y condicionar menos, a otorgar más y solicitar recíprocamente menos, esto porque entre más amas, tu vida se va llenando, entre más otorgas menos necesitas.

 

Dicen que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer o viceversa, considero que en el amor jamás están en esa formación, sino uno al lado del otro, jamás se traslapan o superponen, van tomados de la mano hacia un destino común, siempre paralelo donde deciden que es mejor recorrer el sendero juntos que separados.

 

Cuando se ama, ninguno de los involucrados es el mundo del otro porque el mundo es cada uno de ellos, ninguno hace feliz al otro, porque su felicidad proviene de ellos mismos y el estar juntos se potencia.

 

Si llega el momento de separarse puede ser que sientan un vacío temporal, sin embargo, ambos tienen la capacidad de seguir adelante porque hay un amor más grande que el expresado al otro y es el amor propio.

 

El amor jamás exigirá cuentas, el miedo es probable que si lo haga, la inseguridad es la que habla en esos momentos, el amor es imposible que exprese celos porque el amor es incondicional. Sin exigencias otorga todo de sí, sin condiciones perdona y se nutre de si mismo.

 

Alguien que ama difícilmente exigirá cuentas sobre ciertas situaciones, alguien que teme sobre la pérdida de sus “posesiones” exigirá respeto, dignidad o fidelidad.

 

Para el amor es innecesaria la exigencia, porque naturalmente respeta y perdona. Si aquella persona amada, ha hecho algo que considero que daña mi amor propio, simplemente perdono y me alejo, porque el más valioso amor que existe es el propio, de él procederán los demás.

 

Hay tanto que aprender sobre el amor y quiero aprenderlo contigo que lees estos milagros cotidianos. Quiero ser una mejor persona que ame (otorgue) más y exija menos, que sea más generoso y menos miedoso, que sea más bondadoso y menos condicionador del favor de los demás.

 

Muchas gracias por enseñarme que cada día debo ser mejor persona.

 

Aprendizajes del día:

  • El amor se otorga libremente sin cuestionamientos ni exigencias
  • El amor es un estar continuado
  • Al amor lo conforman varias estaciones de un tren de recorrido vitalicio
  • El amor propio es tan valioso que de él proceden los demás
  • Entre más otorgas menos necesitas
  • El amor naturalmente respeta y perdona

 

 

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