214 Ser feliz con lo que tengo

Si no eres feliz con lo que tienes, con lo que te falta tampoco ~Epicuro. Es una frase con la que me desperté el día de hoy, un milagro cotidiano al sentir el primer rayo de sol en mi cara. Qué cierto es eso, pensé para mí.

 

En la carrera contra el tiempo que jugamos a diario por obtener un mejor sueldo, una mejor casa, un mejor auto, un mejor… “Lo que sea”.

 

A veces nos perdemos y solo queremos tener “un mejor de algo” que pocas veces sabemos que es, nos perdemos, nos desenfocamos del verdadero objetivo que debe tener nuestra vida, ser feliz y hacer felices a los que nos rodean.

 

Platicando con unos amigos en un café comentábamos acerca de esto y ellos decían que en realidad se necesitan muy pocas cosas para ser feliz y luego sarcásticamente comienzan a decir, necesito solo un carro lujoso, solo una pequeña mansión, solo un guardarropa grande y así sucesivamente.

 

Nos reímos mucho del sarcasmo, pero la verdad es que nuestras vidas así son. Mientras por un lado nos reímos por el otro andamos siempre en la carrera de la rata como diría Robert Kiyosaki, y terminamos exactamente como esa rata, cansados y sin obtener los beneficios deseados.

 

Le he preguntado a varias personas mayores acerca de sus trabajos, ingresos y logros, muchos se sienten muy orgullosos de ellos, comentan que de los logros más grandes obtenidos son debido a las personas con las que colaboraron, de las veces que convivieron juntas y cómo el secreto de su éxito es debido a las personas.

 

Ninguno me ha dicho, me siento orgulloso de haber tenido tantas propiedades, casas, etc. es más, los que las han logrado tener por su esfuerzo, ahora solo desean regalarlas a los hijos o parientes porque ellos siendo ya mayores poco les interesan todas esas cosas que en su juventud tanto anhelaban.

 

Si en realidad la clave de la vida es la convivencia, el ayudar a otros, sentirse útil ofreciendo nuestros talentos a los demás, el ser parte de una organización a la cual entrego mi tiempo y talento, entonces ¿Para qué seguir buscando grandes riquezas y propiedades que después de cierta edad serán cosas que poco o nada nos importen?

 

Esto me ayuda a pensar que muchas compras que he hecho en mi vida han tenido un efecto “analgésico” en ella, ese libro, esa tablet, ese “regalito” que me hice, anda rodando en los cajones o sin encontrar un lugar exacto porque poco lo necesito ahora, sin embargo, quiero conservarlo.

 

Entiendo que lo más probable es que deseaba compensarme por alguna pérdida, pero ahora también comprendo que he perdido tanto solo por quererme compensar de esa manera.

 

Otra frase que me viene a la mente y me hace reflexionar mucho al respecto es “El precio de cualquier cosa, es la cantidad de vida que intercambias para ella”.

 

Esto me hace pensar que cada precio que pague en esta vida debe estar muy enfocado en esto, porque cada cosa por la que me enfoque está llevando una parte de mi vida consigo.

 

Debo identificar que cada obsesión en la que caigo se lleva una parte mi vida también, así que debo ser muy cuidadoso con los precios que decida pagar porque el otorgar una parte de mi vida es extremadamente costoso.

 

Reflexiones del día:

  • Si no eres feliz con lo que tienes, con lo que te falta tampoco ~Epicuro
  • En realidad se necesitan muy pocas cosas para ser feliz
  • Cuando voy a comprar algo me pregunto ¿Lo quiero o lo necesito?
  • ¿Esta compra la hago porque la necesito hacer o porque es un analgésico?
  • El precio que pagas por algo es la cantidad de vida que das por ello

 

 

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