120 ¿Por qué eres tan gruñón? – Día del niño

Hace muchos años vivía un niño en una colonia popular, él deseaba ser presidente de la república como todo niño. Quería hacer rico a su país, ordenar cosas justas, que todos los ciudadanos de su nación fueran tratados igualmente y vivieran felices.

 

No tardó mucho en crecer ese niño. Pronto se convirtió en adolescente y con ello vino la rebeldía.

 

Los sueños de ser presidente aparecían de pronto en su cabeza, pero cada vez eran menos frecuentes ahora solo deseaba ser estrella de rock.

 

Con sus amigos del bachillerato creó una banda, tocaban de vez en cuando en algunas reuniones, ellos eran malos y rebeldes, o por lo menos eso les gustaba aparentar.

 

Al concluir la preparatoria tiene que ponerse a trabajar ya que en una de las fiestas que asiste con su banda de rock, conoce a una chica, se enamora instantáneamente y a los meses nace su hijo.

 

Aunque tocar en la banda de rock era algo que le apasionaba, le brindaba pocos recursos para mantener a su nueva familia, así que sus actuales responsabilidades le “exigían” tener un trabajo para brindar el sustento necesario en su casa.

 

Tanto el sueño de ser presidente como de ser un gran cantante de rock comienzan a oscurecerse.

 

Empieza a pensar que los sueños se acaban cuando uno abre los ojos por la mañana que es cuando comienza la rutina de levantarse temprano, llevar al hijo a la escuela y olvidarse de cualquier sueño tenido enfocándose solo en trabajar en ese lugar que le brinda la “seguridad” y protección para su familia.

 

Cada vez tiene menos tiempo, antes por lo menos los fines de semana tocaba la guitarra. Sus compañeros del grupo también estaban en situaciones similares así que se veían, en un principio, los domingos para tocar aunque fuera por nostalgia.

 

Después de varios años dejaron de hacerlo por los compromisos que cada quien fue adquiriendo y él dejo de tocar porque se sentía muy cansado y sin ganas de nada. El trabajo le parecía extenuante.

 

Al transcurrir los años la chica adorable, que conoció en un concierto, se había convertido en una “bruja” que solo exigía cosas alegando que ella era quien se tenía que encargar de la casa y los hijos.

 

A veces podía trabajar vendiendo cosas pero le era muy difícil encargarse de todo ella sola, por consiguiente riñen constantemente. El sueño del matrimonio feliz se convierte en una pesadilla.

 

El niño soñador con ganas de ser presidente ahora se ha convertido en un señor gruñón donde cada día de su vida se vuelve una tragedia por lo mucho que sufre.

 

Se queja constantemente de todo lo caro que salen las cosas, de que los hijos son unos rebeldes, que jamás se hubiera casado y esto se transforma en un cantar cotidiano.

 

Un día estando en un parque y tomando un pequeño descanso a la hora de su almuerzo se encuentra con una niña que le dice, cuando yo sea grande seré presidente.

 

El señor gruñón le responde, niña deja de soñar y vete a tu casa, jamás llegarás a ser presidente, la vida es dura, pero ¿Tú que sabes? Bueno, algún día lo sabrás, ándale vete y deja de molestarme.

 

La niña desconcertada le dice ¿Señor, por qué es usted tan gruñón? ¿Sufre usted mucho? Y el señor le responde, la vida es cruel y nunca pasa nada de lo que planeas.

 

Cuando eres niño eres muy ingenuo, cuando tenía tu edad quería ser presidente de la república, todos los niños quieren lo mismo, pero pronto se me pasó porque era algo imposible.

 

Después quise ser un famoso cantante de rock, ahora trabajo y trabajo todo el día. Jamás pasa nada de lo que planeas por eso no planeo nada ¿Ves? Nada de lo que sueñas será verdad, así que déjame tranquilo me estás quitando mi tiempo para descansar.

 

La niña sin prestar atención a la rudeza del señor le dice, lo entiendo, pero creo que está mal en lo que me dice. Puede ser que la vida sea dura y me falte mucho por vivir, pero entiendo lo difícil que puede ser.

 

Mis padres murieron en un accidente cuando era más chica, yo vivo con mi abuelo cerca de aquí, él me ha enseñado que si Dios puso un sueño en mi corazón de seguro lo hará realidad, y creo en él.

 

Tonterías de uno más viejo y más tonto que yo, le respondió el señor. La niña prosigue, yo también quiero ser presidente de mi país, pero antes quiero ser la mejor de mi clase.

 

Nunca lo serás, replicó el señor ¿Qué no entiendes que de nada te sirven esos planes? Jamás lo lograrás.

 

Se equivoca, le responde la niña con mucha convicción, cuando dije que quiero ser la mejor de mi clase me refiero a que quiero seguir siéndolo, porque ya estoy en el cuadro de honor y mañana seré presidente por un día, fui elegida entre muchos niños del país…

 

Enfócate, tus sueños esperan ser alcanzados ¿En qué momento dejaste de ser soñador para convertirte en gruñón?

 

El día del niño es para recordarte que los sueños son alcanzables solo si tú te lo propones, porque cuando eras pequeño todo era posible. Al igual que siempre, todo depende de ti. Despierta, la elección es tuya.

 

Aprendizajes del día:

  • No expliques, solo sé paciente con quien te dice que los sueños no se cumplen
  • Los sueños son alcanzables solo si tú te lo propones
  • Cuando eres niño todo es posible, por lo menos en tu imaginación
  • Enfócate, tus sueños esperan ser alcanzados
  • Tus sueños solo pueden ser logrados por ti, no dependas de nadie para ello

 

 

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