251 Adiós a los padres

Hace poco fui con una conocida que vende ropa y mientras platicábamos me comentaba que le daba mucho miedo quedarse sola, que aunque se sentía fuerte sus mejores años ya habían pasado, ya se sentía una persona mayor en muchos aspectos y a sus 60 años solo le quedaba prepararse para su retiro.

 

Mientras me comentaba acerca de ello, llegó uno de sus nietos le pidió dinero y ella inmediatamente se lo dio y cuando el niño se hubo marchado me dijo, hay que quedar bien con los nietos porque ellos son los que nos sacaran adelante, porque una ya no tarda en retirarse y ellos son los que nos cuidarán, por eso hay que tratarlos bien, me sonreí y evité emitir comentario alguno.

 

Cuando me fui me quedé pensando en ese detalle y en lo ilusorio de esas palabras. Razonando al respecto me recordé a muchas otras personas que hacen exactamente lo mismo con sus hijos, sobrinos, etc. Desean tratarlos bien para que ellos sean quienes los cuiden cuando sean “ viejos” y eviten llevarlos a una pensión de gente mayor o al innombrable y tan temido título de “asilo de ancianos”.

 

Días después con otra persona que me decía lo mismo, le pregunté ¿Y tus padres dónde están? Ellos se quedaron en Michoacán, me respondió. Hice una pequeña exclamación y le volví a preguntar ¿Y eso? Bueno, ellos viven allá y yo decidí mejorar mi vida y buscar otros horizontes por eso vine a esta ciudad ¡Ah! Volví a exclamar, y mi otra pregunta fue, si tu dejaste (abandonaste) a tus padres, ¿Qué te hace pensar que tus hijos si se quedarán contigo? Su rostro adquirió un tono rojizo, evite preguntar más.

 

Esa misma pregunta la he hecho a varias personas y el resultado es similar, otros visiblemente se molestan y cambian el tema. El milagro cotidiano, es duro, la enseñanza es fuerte porque me aferro a algo que creo que es una ilusión y es normal, si yo dejé a mis padres por una mejor vida ¿Qué me hace pensar que mis hijos o nietos harán algo distinto?

 

Suena feo pensar que uno abandona a sus padres, pero es la ley de la vida. Por eso decir adiós a los padres considero que es parte de la naturaleza.

 

Aunque digamos que en Estados Unidos los hijos a los 20 años vuelan y jamás regresan con sus padres, y con orgullo decimos que nosotros somos apegados a nuestras familias te reto a que te preguntes en este momento si eres mayor de 30 y vives con tus padres, y si piensas quedarte con ellos siempre.

 

Algunos si cabrán en esa categoría pero la mayoría ya tiene sus propias familias y dejaron el nido hace mucho tiempo. Tal vez nuestro pensamiento romántico nos indica que eso es diferente pero la realidad así es.

 

Tal vez esto te moleste un poco si tu eres una de esas personas que piensan que sus hijos o nietos te cuidarán, puedes seguirlo pensando o creyendo, aunque sin temor a equivocarme te puedo decir que puedes estar muy cerca de sentirte defraudado por ello, tal como tus padres se han de haber sentido defraudados si ellos pensaban igual que tú, cuando decidiste irte para formar tu propia familia.

 

Es simple, tu deseabas tener lo mismo que ellos te inculcaron.

 

De ninguna manera te indico que debes en efecto abandonar a tus padres, siempre deberás honrarlos porque gracias a ellos estás aquí, sin embargo, ellos ya vivieron su vida y tuvieron sus éxitos y fracasos.

 

Tu también tienes derecho a hacerlo, aun así, si decides quedarte con ellos y cuidarlos porque ese es tu deseo, es muy respetable, solo recuerda que es tu deseo, mientras lo sientas así será bueno, cuando se te convierta en una “obligación” será un lastre y vivirás una vida miserable.

 

Te digo lo anterior porque tengo una amiga que decidió “sacrificar” su vida por su madre, así ella lo expresaba, total y dijo, mi madre está mayor y lo quiero hacer, es algo muy noble y loable, sin embargo, cuando uno adquiere una responsabilidad de esa magnitud y considera que jamás puede cambiar de opinión, la responsabilidad se convierte en una carga y el lugar donde vives en una prisión.

 

Ella en su mente creyó que su santa madre viviría poco tiempo y por eso decidió hacer tal cosa, cuando eligió tomar esa decisión ella tenía casi 50 años, la madre falleció 20 y tantos años después.

 

Ella, al final del proceso de la madre, era (y sigue siendo) una persona muy poco amistosa. Regularmente estaba molesta, trataba mal a su madre y constantemente se quejaba de que había sacrificado su vida por ella, se lo repetía cada momento mientras tuviera oportunidad.

 

Cuando los demás estábamos presentes hacía un gran esfuerzo por comportarse como la hija abnegada pero cuando la dejábamos se transformaba en una persona amargada y por consiguiente infeliz.

 

Todo esto lo sé por su hermana que le recomendaba que se fuera e hiciera su vida, que ya había hecho suficiente y ella le decía que se dejara de tonterías que era su decisión y se había comprometido con ello.

 

A veces la presión social es tan fuerte que cuando emitimos una opinión queremos siempre mantenerla, es bueno, sostener nuestra palabra, pero si eso nos está llevando al camino de la infelicidad siempre es bueno retractarse y cambiar.

 

Tus padres ya han hecho su vida, y mientras puedas visitarlos cuando ellos te necesiten está bien, pero ellos también entienden que tú tienes una vida y debes vivirla.

 

Así es el ciclo de la vida, nacemos con alas en el corazón para volar tan alto como deseemos. Evita preocuparte por la seguridad de otros, cada quien ha labrado su propio destino, labra el tuyo. Tus padres te aman tanto que entenderán siempre cualquier decisión que tú tomes aun cuando ellos tengan que ir a un lugar diferente al que pensaron.

 

 

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