280 La ley de causa y efecto

El milagro cotidiano de hoy me ha despertado con este grandioso aprendizaje “Se trata acerca de lo que das en vez de lo que deseas recibir” como una manifestación de la ley de causa y efecto.

 

Esto vino a colación porque recordaba momentos del pasado donde buscaba y buscaba el trabajo ideal, a los amigos leales, la pareja perfecta, los socios de acuerdo a mis necesidades, la oportunidad que me ayudara a salir de pobre y resolviera todo mi entorno, como si de magia se tratara.

 

Alguien al verme tan presionado, ya que lo que deseaba seguía sin realizarse y mi frustración iba en aumento, me quiso ayudar aconsejándome “entre más buscas menos encuentras“, se me hizo lógico porque llevaba buscando demasiado lo anterior y otras cosas.

 

Entonces, todo parecía tener sentido, entre más me aferraba a buscar y buscar, menos encontraba, solo hallaba cosas equivocadas, un espejismo y resultaba todo mal.

 

Así que dije, total ¿Qué puedo perder? Si ya he buscado tanto, tal vez tenga razón y decidí hacerle caso. Dejé de buscar, me enfoqué en hacer lo que hacía y pasarla lo mejor posible.

 

Sin importarme si llegaban o pasaban de largo los socios que deseara, la oficina de ensueño que tanto anhelaba o la persona especial de mi vida, en sí, todas esas cosas que tan afanosamente buscaba y jamás encontraba.

 

Me enfoqué en lo que hacía, casi como si me hubiera anestesiado de la vida. Dejé de buscar desesperadamente, me puse a trabajar en lo mío sin desear más allá, dejé que las cosas fluyeran como tenían que hacerlo, sin dejar de ir hacia enfrente o donde consideraba que sería lo correcto, si se daba que bueno, en caso contrario nada malo podría salir según yo.

 

Sin darme cuenta, al tiempo comenzó a suceder, las certezas llegaron humildes, sin hacer ruido siquiera, sin causar gran alboroto, de pronto se da la oficina, el equipo de trabajo, los clientes, las relaciones, los socios y así sucesivamente cada cosa fue llegando en el instante preciso, sin buscarla.

 

En ese momento pensé, era cierto lo que me habían dicho, entre menos buscas más encuentras, la ley de causa y efecto… ¿Será posible que así funcione la vida? Suena lógico, dejé de luchar y se dio.

 

Por un tiempo ese fue mi argumento, pero aun así me dejaba un punto sin concretar ¿Cómo poder expresarlo a los demás? ¿Como poder compartirlo sin que lo rechacen? En mi caso me costó tiempo asimilarlo y después ponerlo en práctica.

 

Nadie sabe porque seguí el consejo, creo que fue más por apatía que porque en realidad hubiera creído ese cuento. Tendría que haber una razón más poderosa que un simple “deja de luchar y solo vendrá” o lo que nos repiten frecuentemente, la ley de causa y efecto.

 

Fue cuando el milagro cotidiano me iluminó con las palabras correctas, “Se trata de cuanto das, no de cuanto quieres recibir“. Es la ley del equilibrio perfecto, entre más das más recibes.

 

Aunque pensara que era porque dejé de obsesionarme con el pedir y que se cumpliera mi deseo, eso sin duda ayudó, pero lo más fuerte fue que me enfoqué en hacer lo que hacía y en hacerlo bien, en disfrutar cada paso, cada momento, cultivar relaciones, enfocarme en servir más que en ser servido, dar en vez de recibir.

 

Como lo pude entender más fácilmente fue cuando comprendí que solo era una simple repercusión de la ley de “causa y efecto”.

 

Cuando te enfocas en recibir y que la vida te otorgue más solo malgastas demasiadas energías, esperando a que las cosas “simplemente se den”, eso rara vez sucede.

 

Sin embargo, cuando te enfocas en dar, en contribuir, en apoyar, en ser de utilidad, en servir, vas generando puntos que luego se intercambian por algo que llamamos sueños.

 

Y en el proceso mejoras como persona, como profesional, en sí, en todos los aspectos de tu vida. Al momento en que tú cambias tu entorno, éste reacciona al cambio y se asemeja a ti, si tu eres agradable, amable, feliz, entusiasta, emprendedor, trabajador, etc. tu entorno es así y viceversa.

 

La fórmula es tan simple, da y recibe, causa y efecto. Si te enfocas en dar, la vida se enfoca en retribuirte. Si te enfocas en ser mejor la vida te otorgará lo mejor.

 

 

Facebook Comentarios
%d bloggers like this: