318 Me salió barato

Mi buen amigo Marcos un día llegó quejándose, regularmente lo hace, pero en esta ocasión todo indicaba que su queja se fundamentaba en algo físico más que en algo emocional o de la vida como regularmente lo hace.

 

Me comentó que hacía tres días, mientras andaba en su bicicleta, se le hizo muy sencillo acortar el camino, así que tomó una ruta alterna subiendo un puente, cuyo tránsito era primordialmente de automóviles, lo hizo a través de un pequeño camellón usado para dividir entre los dos carriles.

 

Para mantenerse a salvo del tráfico, se le hizo muy sencillo, mientras iba en movimiento hacer una maniobra con su bicicleta, esto es, levantar la llanta delantera para poder subir la banqueta del camellón.

 

En el momento de intentar eso, no alcanza a hacerlo por completo, la llanta se impacta con el borde, resbala y ambos caen al suelo.

 

A la bicicleta nada le pasó pero a él se le rompió el pantalón que acababa de comprar, se raspó las rodillas, los brazos y me comenta que de milagro no se quebró un hueso debido al fuerte impacto.

 

Le dije muy emocionado, Marcos que maravillosa experiencia, tuviste un milagro cotidiano. Extrañado y hasta un poco molesto, me mira y me pregunta ¿Qué? ¿Te estás burlando de mí?

 

Me caí muy feo, me golpee y además mi pantalón se estropeó ¿Qué tiene eso de maravilloso?. Pues ponte a pensar ¿Crees que lo que te pasó fue lo peor que te pudo haber pasado?

 

Después de meditar un momento me dijo, no, pudo haberme atropellado un automóvil y tal vez, hasta hubiera perdido la vida.

 

Exacto ¿Te das cuenta que lo que te pasó fue algo maravilloso? Inmediatamente me responde, pues tanto así como maravilloso no me parece, pero de que pudo haber sido peor, eso que ni qué, aunque si lo veo así como tu dices, entonces, si me salió barato. Aunque me siento muy mal, me duelen las rodillas y el pantalón nuevo…

 

Lo interrumpí para decirle, te entiendo, pero considero que es importante que te des cuenta de que el costo de aprender a ser cuidadoso fue muy económico. Tú lo has dicho, pudiste haber perdido la vida o estar hospitalizado. Al final me dijo solamente, “no pues si” y se retiró poco convencido.

 

Muchas veces estamos tan deseosos de atención que buscamos minimizar el aprendizaje y en contraposición queremos que las personas nos compadezcan, que sientan un poco de lástima por nosotros y nuestro sufrimiento.

 

Pensamos que es necesario que cuando nos pasen ese tipo de cosas la gente nos “apapache” y nos diga que todo estará bien.

 

Medito, si eso ya lo sabemos, en realidad es innecesario que nos pasen ese tipo de cosas. El apapacho lo podemos solicitar en todo momento y además lo podremos tener sin problemas, todos los seres lo necesitamos ¿Acaso te cuesta menos decir me das un abrazo que hacer un drama porque te pasó algo?

 

Por ilógico que parezca muchos de nosotros hemos sido educados de esa forma, causar un poco de lástima a los demás para que nos encuentren un valor, que tengan compasión hacia nuestra persona y así nos eximan de nuestras tareas diarias o sean “más livianos” con nosotros. Considero que nada de eso es necesario.

 

Los abrazos, apapachos y cariño están disponibles sin necesidad de hacer ese tipo de cosas, piénsalo bien, cuando saludas a alguien habrá personas deseosas de dar y recibir abrazos, lo veo todos los días ¿Para qué solicitar algo de manera lastimera cuando se puede otorgar de manera natural y libremente?

 

Cada experiencia en la vida por más dura que pueda parecer encierra dentro de sí un milagro cotidiano dispuesto a ser descubierto por ti, si te lamentas de la pérdida, del dolor, de lo que te lastimó o de lo que sea, estarás dejando pasar la maravillosa experiencia del aprendizaje.

 

Cada momento, cada detalle tiene algo para ti. Entre más entendamos esta verdad nuestra vida evoluciona de una mejor forma, nuestro andar por el mundo es más placentero y nuestra determinación ante la vida es inmensa porque sabremos que todo es para nuestro beneficio.

 

Aprendizajes de hoy:

  • Regularmente pensamos que todo lo malo nos sucede a nosotros
  • El costo de aprender puede ser alto, todo depende de tu nivel de conciencia
  • Es mejor buscar el aprendizaje que anhelar compasión de los demás
  • Los abrazos y cariño están disponibles cuando se solicitan
  • Cada experiencia de la vida encierra dentro de sí un milagro cotidiano
  • Si te lamentas de la pérdida estás dejando pasar la maravillosa experiencia del aprendizaje
  • Cada cosa que te pasa es por tu beneficio, parezca lo que parezca
  • Todo aprendizaje tiene un costo

 

 

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