343 La cooperación y Darwin

En muchas ocasiones, hablando con “intelectuales” me dicen que es parte de la naturaleza humana la guerra, la envidia, que todo funciona donde el pez más grande se come al chico, la supervivencia del más fuerte y citan a uno de los grandes, Charles Darwin.

 

Continúan haciendo alusión a que él como estudioso e inventor de una de las teorías de la evolución, lo menciona así en su libro “El origen de las especies”.

 

A los mismos les indico que esos aspectos que ellos mencionan tienen que ver con muchas cosas excepto con la naturaleza humana. Mi ejemplo para refutar esto es el comportamiento de un recién nacido.

 

Un bebé al nacer busca el cariño de los padres y de los cercanos lo cual nada tiene que ver con la guerra, la envidia o supervivencia del más fuerte.

 

Un bebé sonríe felizmente y llora cuando tiene alguna incomodidad pero en ninguno de sus comportamientos se presentan los patrones mencionados anteriormente.

 

Además cabe aclarar que Darwin en su libro menciona, en muy pocas ocasiones, la lucha entre las especies y hace un énfasis contundente acerca del valor de la cooperación entre los seres vivos, en la interdependencia para poder lograr una evolución benéfica para todos.

 

Las mismas especies animales lo indican, cuando andan en manada se protegen unos a otros, las decisiones se toman democráticamente y se dirigen a donde la mayoría lo indica, de ninguna manera siguen las órdenes del más fuerte.

 

En las agrupaciones humanas, que en un principio eran iguales, esos primeros seres humanos que cooperaban unos con otros, donde la acumulación de bienes, competencia y prácticas bélicas eran consideradas una enfermedad mental.

 

En esos grupos, se buscaba la cooperación ante todo y Darwin lo presenta así en su libro, indicando que la empatía entre sus miembros, la participación de todos sus integrantes en el sustento de la agrupación era lo cotidiano.

 

Pero de pronto el cazador más fuerte pensó que él hacía el trabajo de varios así que le parecía “injusto” el compartir sus “ganancias” con los demás, comenzó a guardar el alimento y los beneficios para él solo, otros más decidieron hacer lo mismo.

 

Después comenzó la competencia y siempre debía haber alguien más fuerte que otro para así demostrar superioridad. Se comenzó a esparcir el virus tal como una enfermedad, entonces, se le enseñó a los más jóvenes que así debían ser las cosas.

 

Lo que antes era considerado una enfermedad mental se ha convertido en un estandarte que debemos portar todos si queremos llegar a ser exitosos.

 

Nos han enseñado que debemos almacenar el mayor número de bienes para sentirnos ricos, vivir en casas separadas cuando antes la división territorial era considerado como parte de esa misma enfermedad mental ya que todos convivían en comunidades integradas en todos los aspectos.

 

En el pasado ninguno de la tribu o agrupación debía pasar hambre, enfermedad o frío porque todos ayudaban a su crecimiento y desarrollo.

 

Ahora buscamos nuestro propio beneficio, por el bien de “los míos”, de “mi familia”, de “mi empresa”, etc. Considero que eso es lo que nos han enseñado pero la tendencia indica que podemos cambiarlo.

 

Donde importe además de “lo mío” lo de todos. Cuando suceden tragedias, a nadie le importa “lo suyo” nos importa el ayudar, apoyar a los demás y estar todos bien.

 

Cuando sucedió el terremoto en mi ciudad en los parques se estuvieron albergando algunas personas que tenían miedo de regresar a sus casas, muchas familias se congregaron ahí y hacían comida para todos, a pocos les importaba si alguien había puesto más o menos, compartían lo que tenían poco o mucho.

 

Eso me indica que tenemos las bases para lograrlo, que si podemos vivir en comunidad si lo deseamos, por lo tanto considero que las tragedias son innecesarias, podemos cambiar sin presiones.

 

Nuestro mundo puede mejorar si nosotros lo deseamos, porque el mundo lo hacemos nosotros, una pequeña acción tuya vale mucho, haz que tu mundo sea mejor hoy.

 

Si puedes tenderle la mano a alguien, de la forma que sea, hazlo, solo por el hecho de ver la sonrisa en la cara de esa persona, es tu mejor recompensa, de dar solo por el hecho de sentirte bien contigo mismo.

 

Cuando das recibes bendiciones y milagros cotidianos al mismo tiempo, nada tienes que esperar porque ya estás recibiendo, inténtalo, por ti, por mí, por todos.

 

Aprendizajes de hoy:

  • Lo natural es la cooperación entre los seres vivos
  • La interdependencia logra una evolución benéfica para todos
  • En la manadas se protegen unos a otros y se toman decisiones en consenso
  • En el pasado la acumulación de bienes, competencia y prácticas bélicas eran consideradas una enfermedad mental
  • Es innecesario que ocurran tragedias para interesarme por “lo tuyo”
  • Cuando das recibes bendiciones y milagros cotidianos al mismo tiempo
  • Haz que tu mundo sea mejor hoy
  • Si puedes tenderle la mano a alguien, hazlo

 

 

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