350 Ataque a un titán – Epílogo

Continuación del Milagro Cotidiano 349 Ataque a un titán – Parte 04

 

Si en aquel entonces hubiera estado consciente de milagros cotidianos lo más probable es que habría entendido que viví uno de compasión hacia mi mismo por entender que la vida no es lucha sino enfoque, que estar inconforme con una situación es correcto, expresarlo y solicitar un cambio es apropiado.

 

Que el reclamo y la queja aunque parezcan lo mismo, son diferentes, el reclamo te enfoca en lograr un cambio mientras que la queja te limita a solo expresar tu inconformidad pero te ata a ella de manera indefinida.

 

Con esta experiencia entendí que el que cambiaba era yo, querer cambiar al maestro era algo muy complicado y además ilusiorio porque el cambio procede de uno mismo.

 

Puede haber cosas en el exterior que me ayuden a reflexionar y me hagan cambiar de rumbo pero seré siempre yo el que decida el cambio y nadie más.

 

Espero que la vida de mi maestro esté llena de amor y que sus lecciones estén siendo grandiosas. Él fue como debía ser para mi crecimiento y el de mis compañeros, agradezco a la vida el entrenamiento, gracias a él me volví una persona más fuerte y con menos miedos ante la vida.

 

Entendí que la compasión es una gran virtud, primero aplicada a mi mismo, después a los demás. Cuando somos compasivos con nosotros y nos perdonamos todo aquello que creemos que hicimos mal, que pudimos haber hecho mejor, es entonces cuando podemos comprender mucho mejor a los demás.

 

En este caso descubrí que ese deseo egoísta de que mis compañeros entendieran que debían ser responsables, que ya tenían edad suficiente, etc. Era el reflejo de una envidia oculta.

 

Ellos poseían una de las fortunas más grandes. Desde mi punto de vista, para ellos la vida era muy sencilla, tenían un apoyo sorprendente e incondicional por sus padres. Deseaba ser entendido por ellos, pero la forma era perversa.

 

La parte de mí que clamaba justicia, deseaba que mis compañeros entendieran, pero para ellos era muy difícil porque carecían de mi “entrenamiento” y eso me molestaba mucho, deseaba que me comprendieran pero era muy difícil.

 

Agradezco a la vida que no me hayan comprendido porque mi entrenamiento fue realmente rudo y de ninguna manera debían ellos pasar por él, porque ellos tenían otros desafíos, tal vez, incluso más fuertes que los míos.

 

Por otra parte, a nivel racional puedo explicar a detalle mi planteamiento y justificar las razones perfectamente para actuar como lo hice, sin embargo, emocionalmente en aquel entonces rompí un vínculo muy poderoso que sólo a través de los años “medio” pude reconstruir.

 

Es decir, mi relación con mis compañeros, emocionalmente la decisión fue incorrecta porque rompí un gran lazo, por una parte racionalmente crecí exponencialmente pero emocionalmente me fui al suelo al ponerme en contra de todo el grupo.

 

Dicen que el tiempo lo cura todo, en realidad nada cura, solo que en el proceso de maduración gradual puedes asimilar mejor las cosas.

 

Por ejemplo, ahora puedo ver que hubiera dado lo que fuera por ser como ellos, sentía envidia de su situación y por ello me comportaba como “héroe” de la universidad. Como había aprendido en la adversidad, los demás también deberían pasar por lo mismo, y aquel que tuviera una situación mejor a la mía debía ser castigado.

 

Ahora que lo pienso así, entiendo perfectamente la negativa de mis compañeros a mi “rebeldía”, ellos estaban también en lo correcto.

 

Hoy te dejo la última reflexión a ti, una persona que tiene que defender su punto de vista es porque tal vez sus razonamientos son débiles, cuando se tiene plena convicción de algo se actúa en consecuencia.

 

Si quieres que otras personas entiendan tu sufrimiento o dolor, puede ser que te resulte fútil cualquier esfuerzo, cada persona tiene propia conciencia de si mismo y de su entorno de acuerdo a sus propias experiencias, nadie podrá sentir lo que tu sientes o ves.

 

Hacer que lo demás sientan tu dolor es completamente injusto e ilógico, sin embargo, tus acciones tienen el poder de hablar por si mismas.

 

Aprendizajes del día:

  • La vida no es lucha sino enfoque
  • El reclamo te enfoca en lograr un cambio, la queja te ata a la inconformidad
  • Todo cambio procede de mí mismo
  • Agradezco cada entrenamiento de mi vida por más severo que éste sea
  • Si eres compasivo contigo mismo, de seguro lo eres con los demás
  • El desear ser entendido es bueno, el forzar el entendimiento es perverso
  • Tus acciones tienen el poder de hablar por si mismas
  • Evita juzgar los desafíos ajenos, pueden ser más grandes que los tuyos
  • Que tus emociones no se atropellen con tus razones
  • En el proceso de maduración gradual puedes asimilar mejor las cosas
  • Si tienes que defender tu razón, es porque tal vez ésta es muy débil
  • Cuando se tiene plena convicción de algo se actúa en consecuencia

 

 

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