352 ¿Por qué aceptas limosnas?

Cuando fui a visitar a mi muy querida amiga K me ofreció un pastel que había hecho, encantado le dije que sí, me dijo que lo había horneado el día de anterior para una reunión que había tenido con unas amigas.

 

Me pareció genial que hubiera sobrado un poco y que me lo ofreciera, mejor aún. Platicábamos de muchas cosas, la reunión era tranquila y muy agradable.

 

Mientras conversábamos me dijo, permíteme un momento, unos minutos más tarde llegó con una caja llena de cosas y me comentó, me gustaría que te las llevaras, están en buen estado y creo que te pueden servir o las puedes regalar a otras personas.

 

Le pregunto ¿Estás haciendo limpia? A lo cual me responde, algo así, la verdad es que ya no las necesito y creo que le pueden servir a alguien más, espero que tu puedas ser ese alguien. Le agradecí y seguimos conversando de otras cosas.

 

Al día siguiente mientras conversaba con otro amigo le comenté, fíjate que fui a visitar a K y me regaló muchas cosas, mira esto y lo otro, estaba realmente emocionado con todas las cosas que me dio.

 

Mi amigo, abruptamente y a manera de broma dijo ¿Por qué aceptas limosnas de las personas ¿Cómo? Respondí con una pregunta. Realmente ese comentario me sacó de balance, en mi concepción de lo sucedido nada tenía que ver con limosnas, había sido un regalo.

 

Mi amigo se sonrió, él es muy bromista y de tanto en tanto sacaba a relucir el tema, pero solo me concretaba en “sonreír” de manera incómoda, pero entre más me lo decía más me afectaba.

 

Pensaba para mí ¿Limosnero yo? Ni que tuviera necesidad, K me regaló todo eso ¿En qué se basa este amigo para decir eso? Pero solo lo pensaba, ningún comentario externé al respecto, sin embargo, si me sentía muy ofendido y con ganas de tirar todo lo que me habían “regalado”.

 

Reflexionando sobre el comentario más tarde, pensé, a veces extra limitamos nuestros comentarios y una buena acción se puede transformar en algo muy negativo. Ciertas palabras dichas de cierta forma pueden distorsionar o mejorar la actitud de las personas.

 

En este caso fue muy perjudicial el que me hubieran llamado limosnero, ser el que recibe las sobras de otros me pareció denigrante. De pronto me detengo en seco y digo ¿De quién viene el comentario?

 

En ese momento es cuando entiendo el milagro cotidiano, es grandioso cuando la vida te otorga algo sin solicitarlo, para ello se requiere humildad y sencillez.

 

Tal como mi amiga K actuó, es decir, si alguien te otorga algo, recíbelo de corazón, si a esa persona le sobra, lo tiene de más, lo otorga de corazón o porque quiere deshacerse de él es lo menos importante.

 

De todos modos el beneficio es el mismo, recibes algo sin solicitarlo y eso es grandioso, es el equilibrio perfecto que te compensa.

 

Mientras mi amigo hacía burla acerca de las “limosnas”, me ponía a pensar, qué tal que mi amiga K me dio el pastel solo porque le sobraba o capaz de que tenía más tiempo y le daba pena tirarlo y mejor me lo dio a mí, o…

 

Infinidad de pensamientos negativos, hasta que dije, silencio, acallé el ruido y dije, pero el pastel me pareció delicioso, las cosas que me regaló me han servido mucho. Dejé de oír el ruido y escuché música.

 

Cuando permitimos que otras personas interfieran en la percepción que tenemos de la realidad es cuando damos cabida a sentimientos negativos como la envidia, la tristeza o el odio.

 

Cuando acallamos el ruido es cuando reconocemos la grandeza en los actos del otro y celebramos la coincidencia, lo que se nos otorga con generosidad o con desdén es maravilloso, lo que importa es lo que se recibe.

 

Si las personas te otorgan algo porque les sobra y quieren deshacerse de él, agradécelo, tal vez tú lo necesitabas más por eso llegó a tu vida y en el momento preciso, la forma es lo de menos. A ti se te bendice con ese regalo, tú eres quien se beneficia.

 

Las intenciones de las otras personas solo tienen que ver con ellos, el beneficio es para ti. Si lo miras de esa forma estarás libre de ruidos y distorsiones del entorno, tu vida se llenará de paz y agradecimiento.

 

Así que considero que debemos evitar enjuiciar antes de disfrutar, es importante evitar criticar antes de gozar.

 

Creo que tu vida cambiará para mejor así como lo ha hecho la mía. Aun cuando se te revelen los “verdaderos” motivos de la otra persona, tú eres quien se beneficia, la otra persona sabrá o tendrá que dar cuentas por sus acciones. Disfruta de las bondades de la vida.

 

Aprendizajes del día:

  • Lo que tú no necesitas alguien más si, así que regálalo.
  • Ciertas palabras dichas de cierta forma pueden distorsionar o mejorar la actitud de las personas
  • Es grandioso cuando la vida te otorga algo sin solicitarlo
  • Si alguien te otorga algo, agradécelo y recíbelo de corazón
  • Antes de enjuiciar, disfruta. antes de criticar, goza
  • Si recibes algo, celebra la coincidencia y la grandeza en el acto del otro
  • Las intenciones de las otras personas solo tienen que ver con ellos, el beneficio es para ti
  • Disfruta de las bondades de la vida

 

 

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