355 Fracaso = Éxito postergado

Que grandioso cuando logramos cosas, sentirte bien contigo mismo, te lo propusiste, te enfocaste y lo lograste, pero ¿Cuando fue diferente? ¿Qué hacer cuando aunque hiciste todo lo posible y lo imposible por lograrlo y terminaste con tu corazón roto?

 

A muchos nos ha pasado, dar lo mejor de nosotros, luchar demasiado por algo y al final, el resultado fue muy inferior a lo esperado ¿Qué hacer?

 

La bola mágica no está en mis posesiones y, ¿sabes? Prefiero estar sin ella. Me gusta la vida tal y como es, con altas y bajas, es inevitable, la misma naturaleza nos lo enseña, todos son subidas y bajadas.

 

Ningún terreno es llano ni tampoco montañoso por completo. Cada parte es especial y única, por consiguiente creo que debemos disfrutarlas cada una en su momento.

 

Me estás tratando de decir que ¿Disfrute de mis fracasos? ¿Que celebre cuando me va mal? Aunque suene ilógico pero quiero transmitirte algo así.

 

Evita que tus fracasos te desalienten, los fracasos son un “éxito postergado”, esto es, ningún fracaso es pérdida al 100%, aunque a veces pensemos así, ninguna situación adversa es tan mala, nada es tan extremista en realidad, déjame te cuento una historia.

 

Un chico un día decidió que podía hacer negocios y se lanzó a la aventura, tenía 2 amigos y dijo, con ellos puedo, los invitó y ambos estuvieron de acuerdo, firmaron un acta constitutiva de la sociedad, ellos deseaban que todo estuviera en orden y con las reglas claras.

 

Todos tenían muchos sueños e ideales que alcanzar, se veían en la cúspide de los negocios en la localidad y, ¿por qué no?, de la región o el país.

 

Al principio solicitaron algunos préstamos para iniciar el negocio ya que lo único que tenían eran sus buenas intenciones y unos muy pequeños ahorros, pero creían tanto en lo que hacían que poco les importaba si ganaban o no algo.

 

Los tres eran solteros y emprendedores, vivían con sus padres los cuales los apoyaban y estaban en la misma frecuencia, podían darse ese lujo, además de que sabían que para hacer crecer algo debían invertir en él.

 

Hicieron un pequeño plan de negocios donde todo era maravilloso y ellos lograrían la cúspide en unos pocos meses, sin embargo, pasaron los meses, su proyecto se complicaba, la empresa generaba gastos pero pocos recursos.

 

El chico que unió a los demás, seguía con sus sueños y “luchando” por ellos, los demás comenzaban a cansarse, ya habían pasado 3 años desde que se les ocurrió el maravilloso proyecto.

 

El chico que los invitó tenía cualquier pensamiento excepto el hecho de retirarse del proyecto, así que le invirtió hasta el último centavo que poseía, luego al acabarse estos, solicitó préstamos con amigos y conocidos.

 

Gracias a la labor realizada dentro de la empresa, conoció a muchas personas y logró conseguir préstamos de gobierno, la idea era excelente solo que había que invertirle, es lo que siempre se repetía.

 

Un día uno de los tres decidió que dejaría el negocio, le parecía extenuante estar trabajando por muchas horas y sin conseguir una retribución adecuada, aunque la negativa de los otros dos era rotunda, finalmente un día decidió irse, los dejó muy consternados.

 

Tres o cuatro meses después los socios restantes tuvieron un altercado y el chico lleno de codicia decidió prescindir del apoyo del otro socio restante, así que él quedó solo y con un nuevo socio que prometía grandes cosas.

 

En menos de dos meses, el nuevo socio realizó unas “maniobras” y el chico emprendedor se dio cuenta que había perdido todo. Al principio su mente se evadía de la realidad, todo por lo que había luchado simplemente se había esfumado de un día para el otro.

 

Ahora estaba en medio de la nada, sin saber qué hacer o a donde ir, todo estaba ahí, pero no solo eso, también habían muchas deudas que pagar y clientes que atender.

 

En ese momento el chico pensó que había perdido “todo”, sin embargo, todo lo que hizo en esa labor previa le ayudó. Con todos los conocidos que generó en el proceso ahora le resultaba de alguna manera “sencillo” hacer enlaces con otros empresarios, encontrar oportunidades, encontrar a personas, solicitar apoyo y siempre fue bien recibido.

 

Entendió que si “fracasas” en algo es solo para detenerte, él sabía que la única forma de “detenerse” era esa. Estaba tan comprometido con su labor que rayaba en la obsesión y por tanto necedad.

 

Al cerrarse la puerta tuvo que buscar otras opciones, volar por si mismo y comenzar “de nuevo”, es un decir, porque todo el camino recorrido le ayudó mucho en la siguiente etapa de su vida.

 

Supo que el fracaso anterior, era solo una fase de su éxito posterior, después de ahí con una visión renovada fue Director de una Cámara de Comercio y mientras hacía eso también avanzaba en un proyecto de negocio personal.

 

Su negocio era pequeño y con muchas carencias, pero también con muchas cosas positivas. Cuando termina el proyecto en la Cámara retoma su proyecto al 100% con el apoyo de sus colaboradores.

 

Ahora se siente muy feliz porque sabe que todos esos “fracasos” fueron solo momentos de reflexión en su vida, instantes para detenerse, analizar la situación, reflexionar sobre lo ocurrido y replantearse una nueva forma de seguir adelante.

 

Así fue, aunque le hace falta mucho para lograr lo que desea hacer, sabe que va en el camino correcto y en ese trayecto ha conocido a gente maravillosa, gente que lo ha ayudado en todos los aspectos.

 

El día de hoy agradece todos los días por esos “fracasos” que lo hicieron detenerse, bendice a cada una de esas personas que buscaron hacerle algún daño pero que gracias a sus actos le otorgaron grandes beneficios, porque todo es un equilibrio perfecto.

 

Ahora él bendice esos momentos que aunque a veces sentía ira, jamás hizo algo en contra de nadie, porque sabía del equilibrio perfecto, porque entendió que cada fase de su vida era resultado de sus acciones anteriores.

 

Entendió que si en aquel entonces fue desdichado fue porque sus decisiones lo llevaron a eso, ahora que se siente pleno y feliz, lo entiende de igual forma.

 

Aprendizajes del día:

  • Ningún terreno es llano ni tampoco montañoso por completo
  • Los fracasos son un “éxito postergado”
  • Para empezar un proyecto necesitas más que buenas intenciones
  • Todas tus ideas son excelentes, pero asegúrate de que sean productivas al ponerlas en marcha
  • El fracaso es solo una ruta en el camino del éxito
  • Cuando luchas demasiado es porque tal vez no es el camino correcto
  • Cuídate de la obsesión, te puede llevar a la desesperación
  • Convierte tu fracaso en un momento de reflexión para encontrar tu camino
  • El fracaso anterior, es solo una fase de tu éxito posterior
  • Cada fase de tu vida es resultado de tus acciones anteriores

 

 

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