360 Alguien te cuida

Siempre he sabido que todo pasa por algo, nada es al azar, todo tiene una razón de ser y cuando la encuentras, muchas de tus dudas quedan aclaradas y más que eso, te sientes mejor sabiendo que alguien te cuida.

 

Claro, cuando te pasan es difícil entenderlo, ya que a veces suceden cosas que te parecen muy raras y por más de que les das vueltas, las respuestas siguen sin presentarse. Te quejas, maldices y al final nada resuelves.

 

Solo con el transcurso del tiempo puedes entender el porqué sucedió de tal forma o a veces no lo puedes saber, pero puedes darle el significado que desees. Considero que eso es mejor que enojarte o pensar que la vida está en tu contra, lo cual me ha pasado varias veces.

 

Por ejemplo, lo que te comenté en el milagro cotidiano de ayer, preparé todo para el viaje, lleve el auto al mecánico con un mes de anticipación, le dieron el servicio general, le encontraron algunos detalles y quedó al 100%.

 

Una semana antes de salir a carretera comienzo a sentir el auto un poco tembloroso, lo llevo de nuevo y me dicen que eran unos ajustes y quedó listo.

 

Todo para el viaje era perfecto, tenía los regalos, había llevado el auto a lavar, me había preparado desde el día anterior y se me hizo un poco tarde porque quería que todo fuera perfecto para mi aventura.

 

La verdad nada de lo que hice pude haberlo preparado mejor, como te digo, todo, desde esa óptica era perfecto.

 

Cruzo la frontera, fue más rápido de lo esperado porque debido a que se me hizo tarde casi no había gente que quisiera cruzar. En 30 minutos estaba del otro lado, me puse a escuchar música relajante, comenzó el viaje y me sentía muy entusiasmado.

 

Viajaría tranquilo y más por la fecha, 24 de diciembre, la carretera debería de estar vacía o casi desierta, es la ventaja de viajar en ese fecha después del medio día.

 

Una hora de camino, me sentía tranquilo y todo iba perfecto, pero como parte de la rutina reviso los medidores y veo que la temperatura estaba subiendo desmesuradamente, bajo la velocidad y disminuye la temperatura, nunca me había pasado algo similar.

 

Algún mecánico que lea esto dirá, pues es muy sencillo es esto o lo otro, sin embargo, para mí, un neófito en el tema era algo preocupante. La ruta era casi desértica y lo disponible sería nulo en un lapso de 2 a 3 horas debido a la festividad.

 

Así que mientras avanzaba veía que al bajar la velocidad la temperatura disminuía, nunca me había pasado algo así, lo único que se me ocurrió hacer, por más tonto y loco que parezca fue, agradecer a mi automóvil que siempre me ha llevado a donde deseo ir.

 

Mi carro jamás me ha dejado tirado y ahora, aunque pareciera que no me pudiera escuchar, es lo que hacía, le dije, estás haciendo tu mejor esfuerzo como siempre por llevarme a mi destino y lo agradezco.

 

Me detuve un momento para “revisar” el auto. Ya te expliqué que mi habilidad (e interés) está lejos de conocer acerca de autos, pero dije, tal vez algo pueda hacer para “repararlo”. Como era esperado, nada pude hacer al respecto pero si me ensucié un poco.

 

Decidí que seguiría adelante de todas formas, y le pediría a mi auto de favor que siguiera dando lo mejor de sí. En cuanto me subí al auto y lo encendí, la temperatura se estableció, pensé que era normal porque lo había apagado por un momento pero una hora después seguía como si nada hubiera pasado.

 

Comencé a pensar que mi auto realmente me escuchaba y estaba haciendo su mejor esfuerzo por llevarme a mi destino como siempre lo había hecho. Por más que miraba el medidor de la temperatura seguía firme como siempre.

 

Ahí es donde entiendes que siempre alguien te cuida. Tal vez era un ángel o una presencia divina a través de mi auto que deseaba que llegara a mi destino, pero que anhelaba también que aprendiera una lección en el proceso.

 

Fue el primer milagro cotidiano del día, los demás vinieron con los ángeles que me ayudaron después y el último al llegar sano y salvo a mi destino. Siempre he pensado que la vida te da las lecciones que necesitas en el momento propicio.

 

Me siento bendecido porque mis lecciones son de esa forma, si, me sacan de balance como a cualquier persona, pero he podido mantener la calma, seguir adelante y salir avante ante cualquier tipo de situación.

 

Agradezco a la vida por darme paciencia, temple y esperanza aun en los momentos que pareciera imposible salir adelante.

 

Y finalmente, ¿sabes? Me da gusto saber que no es privativo de mi persona, tu también lo tienes, todos lo tenemos, pero hay que saber encontrar el significado, lo demás, llega solo.

 

Aprendizajes del día:

  • Nada es al azar, todo tiene una razón de ser
  • Prepárate lo mejor que puedas, así podrás enfrentar cualquier cosa
  • Cada lección llega en su momento propicio
  • Aunque la ruta sea desértica siempre habrá alguien dispuesto a ayudar
  • Agradece a diario por las bendiciones recibidas y las lecciones aprendidas
  • Aunque no lo veamos, siempre hay alguien que nos cuida
  • Agradezco a la vida por darme paciencia, temple y esperanza

 

 

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